Conseguir una piel sana es una obligación para todos, hombres o mujeres. Las inclemencias ambientales, la exposición al sol, la alimentación, la higiene o el estress son las causas principales del deterioro de nuestro órgano más visible: la piel.
La piel es el órgano encargado de proteger a nuestro cuerpo del exterior, por lo que no debemos subestimar su importancia y pensar que el hecho de mantenerla sana es algo únicamente de carácter estético. Así mismo, también es muy habitual que sólo nos preocupemos de la piel de la cara o las manos y eso es un error. La piel ocupa una extensión aproximada de 2 metros cuadrados y su grosor varía entre el medio milímetro en los párpados hasta los 4 milímetros en el talón. Es una superfície muy amplia y vulnerable al resecamiento, que tenemos que evitar a toda costa.
Como podemos deducir de los datos anteriores, cada parte de la piel necesita un tratamiento diferente, no es lo mismo cuidar la piel sensible de los párpados que proteger los talones. Además hay otro factor a tener en cuenta: el tipo de piel varía en cada persona. Los hay que tienen la piel seca, otros en cambio la tienen grasa, también es posible que suframos de alguna alergia o enfermedad (como la psoriasis). Es por ello que siempre es aconsejable acudir a un dermatólogo para que nos analicen y nos aconsejen sobre los productos que mejor nos pueden ir para cuidar nuestra piel.
Si conocemos la tipología de nuestra piel podemos adquirir muchos productos de diferentes marcas, adecuados a nuestras necesidades:
- Cremas hidratantes con glicerina: Son las idóneas para pieles grasas y actúan como humidificadores. No por tener una piel grasa quiere decir que tengamos una piel hidratada ¿o es que cuando tenemos sed bebemos aceite?
- Cremas hidratantes anti-evaporación: Su método de hidratación es 'pasivo' y se basan en impedir la evaporación de la humedad en la piel.
- Cremas con componentes activos: Además de la hidratación de la piel, hay algunas marcas que añaden componentes activos para estimular la creación de proteinas ( elastina y colágeno principalmente ). Estas cremas nos sirven, además de para hidratar la piel, para añadir elasticidad y reafirmarla.
Algunos de las marcas más conocidas que comercializan cremas hidratantes para la piel son: Clarins, Estée Lauder, Clinique, Weleda, Vichy, Pond's, Chanel, La Roche, Christian Dior, Avène... y un largo etcétera. Cada piel es un mundo así que no se puede decir qué producto qué marca es mejor, lo ideal es probarlos y decidirte según los resultados que obtengas.