Los libros electrónicos (ebooks como se conocen en inglés) es a la literatura, lo que los mp3 fueron para la música. Se prevee que en un futuro no muy lejano los lectores de novelas se pasen a este nuevo formato, dejando así cada vez más aparcado el tradicional formato de libro en papel.
A priori, los ebooks vienen a substituir al formato de libro de bolsillo, es decir, no compiten con las ediciones de tapa dura o a los libros de gran formato, ya que estos además de servir para ser leidos, también sirven, podríamos decir, como elemento decorativo y eso jamás podrá ser emulado por un fichero en formato pdf, doc, html o lo que sea.
Como todo invento que intenta reemplazar algo existente, tiene sus detractores y sus seguidores, los primeros defienden el libro como algo insubstituible ya que el papel impreso lleva siglos siendo utilizado y 'el tacto del papel en las manos no puede ser igual que el tacto de un cacharro electrónico de metal o plástico'; los defensores del formato de libro diital, en cambio, piensan que la practicidad de tener miles de libros en el espacio que ocuparía uno en formato tradicional es suficiente argumento como para apostar por los ebooks.
En Estados Unidos, gracias básicamente al esfuerzo de márketing de Amazon.com y su aparato lector de ebooks Kindle, parece que los libros electrónicos están empezando a despegar. Pero en los paises de lengua hispana parece que no acaban de cuajar.
Actualmente podemos encontrar en el mercado varios aparatos lectores de libros electrónicos (pensemos que para poder leer un libro en formato pdf en cualquier lugar, el ordenador no es el aparato más adecuado) y ya existen algunas editoriales que están vendiendo su fondo literario en formato digital, así como algunas webs ( por ejemplo: www.todoebook.com ). ¿Qué es, entonces, lo que provaca que este formato no funcione bien en paises como España? Pues está claro: el precio.
Se me antoja indefendible que el precio de un libro en formato electrónico tenga el mismo precio que en formato de papel (o casi). A nivel de costes está claro que el ebook es más barato de producir que el libro en papel. Tanto en la elaboración como en la logística de transporte. Es por eso que pienso que las editoriales, al igual que las discográficas, no están posicionándose de la manera correcta. No hay que ir en contra de este nuevo mercado, hay que buscar soluciones ingeniosas para sacarle más provecho (algo parecido a lo que ha hecho Apple con los mp3). Por ejemplo, páginas web de descargas, máquinas 'expendedoras' de libros electrónicos para colocar en centros comerciales, estaciones de metro, tren, aeropuertos... ¡pero a un precio razonable! Personalmente, si me intentan vender un best-seller que me va a durar 10 horas, a 15 euros... preferiré jugarme unas partidas con la consola portátil.
Espero que alguien recapacite y haga que el mercado de los ebooks crezca y se haga accesible, todos saldríamos ganando.