Tener unos dientes sanos y blancos se ha convertido en un 'must', no se puede ir por ahí enseñando una dentadura amarillenta, sucia y con restos de sarro y, posiblemente con caries.
Lo mejor que se puede hacer para tener unos dientes blancos es mantener una buena higiene bucal diaria:
1 - Es importante lavarse los dientes DESPUÉS de cada comida con una pasta dental de calidad y sin prisas.
2 - Debemos, además, limpiar la boca y encías con enjuagues bucales (ORAL B, KEMPHOR, Licor del Polo, Sensodyne, Listerine... ) y además debemos hacerlo bien, con gárgaras para limpiar la parte trasera de la boca y debemos mantener el líquido durante un minuto. Podeis leer un estudio de Eroski sobre los enjuagues bucales aquí: Enjuagues bucales por Consumer Eroski
3 - Dejar de fumar. Aunque los dientes amarillentos son sólo uno de los males menores del tabaco, es un motivo más para dar el paso y dejar los cigarrillos.
4 - Evitar el café, o limpiarnos los dientes después de consumirlo.
5 - Ir al médico si padecemos con asiduidad de acidez estomacal. El flujo ácido de los ácidos estomacales pueden dañar nuestros dientes y hacer que tomen un color amarillento horrendo.
6 - Acudir al dentista al menos una vez al año para una impieza a fondo de los dientes y para detectar posibles problemas que puedan derivar en algo más serio con el tiempo. La prevención siempre es mejor que la curación.
Si seguimos estos simples consejos, nuestra dentadura se mantendrá siempre limpia, sana y con un color blanco que maravillará. Pero... ¿qué pasa si estos consejos han llegado tarde? Si ya tienes los dientes amarillos, por mucho que sigas los anteriores consejos no conseguirás devolverles el blanco original, pero no te deprimas, la ciencia y la salud avanzan una barbaridad y actualmente disponemos a nuestro alcance algunas opciones para devolver el blancor original a nuestros dientes. Pero ese tema lo trataremos en un artículo posterior.
Podéis dejar vuestros comentarios sobre el Blanqueamiento Dental para ampliar el tema tratado, ¡Muchas gracias!