A la hora de pintar las paredes de casa debemos tener en cuenta muchas cosas, desde las más obvias como:
- ¿Es una sala muy iluminada? Podemos utilizar colores oscuros
- ¿La luz de la estancia es indirecta o artificial? Intenta darle más luz utilizando colores luminosos como el blanco.
- ¿Tienes muebles pintados? Busca colores que combinen correctamente, por ejemplo, no mezcles rojo con verde.
Pero este artículo trata de otro tema: la influencia de los colores en nuestros estados de ánimo. Conociendo lo que el feng-sui o la colorterapia nos dice sobre como afectan los diferentes tonos de color a nuestro carácter, podemos potenciar algunos aspectos, o por el contrario, atenuar el efecto de problemas como el estrés. Y es que, como el tacto, el oido o el sabor, la vista es un sentido que va directo a nuestro cerebro, pudiendo estimular de manera inconsciente diversas zonas de nuestra mente.
Veamos unos ejemplos que nos pueden ser de utilidad:
- Tonos verdes. Si derivan hacia el amarillo, son estimulantes y nos animan, si en cambio contienen un alto porcentaje de azul, son relajantes.
- Tonos azules. El azul es altamente relajante, cuanto más intensos, más nos ayudan al descanso.
- Ocres. Son estimulantes y ayudan a ver las cosas de forma positiva.
- Cremas de tonos 'tostados'. Aportan aplomo y nos ayudan a mejorar nuestra autoestima.
Puedes consultar más literatura al respecto si buscas 'coloterapia' o 'feng sui' en internet o en libros y revistas, no te arrepentirás.