No todas las dietas están pensadas para adelgazar o quitarnos esos kilos de más. Las llamadas dietas de depuración o depurativas son dietas de corta duración (lo habitual son 3 días) que están indicadas para eliminar las toxinas e impurezas de nuestro cuerpo.

Hay que tener en cuenta que estas dietas no son nada equilibradas, por lo que no se pueden prolongar en el tiempo más que un par o tres de días. La idea prinicipal es la de consumir un solo tipo de alimento, sano, sin impurezas, sin toxinas y con alto contenido en fibra para facilitar la expulsión. Además se recomienda beber mucha agua e infusiones diuréticas que ayuden a la labor de expulsión.

Las dietas depurativas más conocidas son:

- La dieta de la manzana. En la que durante 3 días sólo podemos ingerir manzanas crudas, de varios tipos y en gran cantidad, pero únicamente manzanas. 

- La dieta de la alcahofa.  En este caso la dieta se basa en consumir alcachofa (hervidas, a la plancha, al horno, en infusión junto a cebolla y puerro). Al no ser una dieta de alimento único, es incluso posible alargarla más de tres días, pero no lo recomendamos.

- La dieta de la pera. Es igual que la de manzana y debido a ser una dieta altamente desequilibrada en nutrientes no la aconsejamos prolongar más allá de dos días.

En todas estas dietas depurativas debemos evitar consumir alimentos o bebidas que aporten toxinas o excitantes como: refrescos con gas, café, bollería, azúcares... Ya que se perdería cualquier beneficio adquirido al realizarla.

Si se prolongan estas dietas los tres días, además de depurar perderemos algo de peso, pero no es su fin, de hecho para perder peso no podemos, jamás, basarnos en dietas desequilibradas. De hecho, aconsejamos que siempre se recurra a un especialista nutricionista que nos aconsejará personalizadamente sobre cómo alimentarnos para perder peso y posteriormente no volver a recuperarlo.