Ahora que se acercan las vacaciones empiezan los problemas de siempre: ¿Dónde colocamos toda la ropa, la cámara de video, la cámara de fotos y los zapatos? No importa lo grande que sea el maletero de nuestro coche, siempre nos las apañamos para que se nos quede pequeño. Además, si luego pretendemos traernos algunos recuerdos de nuestro destino de viaje, siempre es bueno dejar un hueco. De todos es conocido que el mismo contenido ocupa más a la vuelta que a la ida :)

Existe una solución que puede sernos útil: el maletero de techo. Todos habréis visto lo que parece un baúl aerodinámico (algunos les recuerda más a un ataúd) encima del techo de algunos coches ¿verdad? pues eso es precisamente un maletero de techo o también llamado cofre de techo.

 


 

Los hay de muchos tipos, anclajes, marcas y capacidad, debemos tener en cuenta todos estos apartados antes de adquirir uno para nuestro vehículo.

En cuanto a la capacidad, los hay desde 270 litros hasta los gigantes de 570 litros. Más vale ser realista y no comprarnos uno demasiado pequeño, pero tampoco merece la pena comprarse uno sobredimensionado. Hay que pensar cuantos miembros somos en la familia y qué volumen de equipaje vamos a llevar. Lo más habitual es uno entre los 300 a los 400 litros.

El sistema de anclaje también es importante, hay que tener en cuenta que algunos fabricantes nos venden las barras de techo aparte, lo que hace que su precio se encarezca. También hay marcas, como la Bermude, que nos ofrece un sistema "Easy Fit" que no necesita de herramientas para montarlo o desmontarlo. La marca Thule también nos ofrece un sistema Fast Grip de fácil montaje.

Existen opciones baratas, como la de Green Valley Sherpack, que por unos 70-80 euros (dependiendo de la tienda) nos ofrece un maletero de techo flexible, es decir, no rígido. ¿Qué ganamos con esto? Pues que después de desmontarlo podemos plegarlo y llevárnoslo a la habitación del hotel. No hay que olvidar que un maletero de techo es un faro que atrae a los posibles ladrones.

En cuanto a los precios, cada marca es un mundo, pero para que os hagáis una idea, suelen ir entre los 80 euros para los más pequeños hasa los 400 para los rígidos de gran tamaño.