El otro día descubrí estas muñecas y me quedé anonadada con su aspecto. No son las típicas muñequitas Barbie o Bratz, para nada. Su aspecto se aparta de los diseños americanos típicos de rubias estilizadas de largas piernas y se acerca más a ese tipo de chica alternativa con estilo propio que impera en ciudades como Londres o Berlin.
Investigando un poco descubrí que ya tienen más de 30 años de historia, pero no ha sido una historia fácil. Al parecer cuando salieron al mercado, este no estaba preparado para algo tan innovador, así que fueron un fracaso de ventas y se retiraron pronto del mercado. Pero por los avatares del destino, una muñeca Blythe cayó en manos de una fotógrafa aficionada, Gina Garan que logró convencer a una empresa japonesa, Takara, para que las volviera a fabricar después de adquirir los derechos de la empresa americana Hasbro. Y además, Gina, publicó un libro de fotografía -Chronicle Books, This is Blythe- donde la principal protagonista era la Blythe original que había recibido como regalo a finales de los 90.
Actualmente se siguen fabricando, en dos tamaños: las Neo Blythe de 30 centímetros y las Petite Blythe de 11 centímetros. Ni que decir tiene que no es una muñeca destinada a las más pequeñas de la casa, sinó que está orientada a un público más maduro que se dedica principalmente a coleccionarlas. Además en internet hay varias webs que mantienen un movimiento 'scene' de creación de ropa y modificación de estas muñecas.
Lo malo: su precio. He visto alguna Neo Blythe por 130 euros, lo que hace que de momento se queden como un sueño. Pero quien sabe, si me porto bien, igual los Reyes Magos se acuerdan de mi en navidad :)